INTRODUCCION CON HUMOR

DECALOGO DEL BUEN CORALISTA

COMO CONTENTAR AL DIRECTOR

PECULIARIDADES DE LAS CUERDAS

RESPUESTAS DE NIÑOS EN CLASES DE MUSICA

 

PECULIARIDADES DE LAS CUERDAS

 

ALGUNAS PECULIARIDADES DE LAS CUERDAS DE LOS COROS
. . . (Las cuerdas las recibimos los directores . . .)

Si bien cada coro tiene su propia naturaleza e idiosincrasia, y a su vez cada coreuta su propia peculiaridad, existen algunos factores comunes que les otorga una marcada personalidad de acuerdo a la voz en la que ha sido clasificado el coro y que trataré, en esta primera entrega, de describir para mayor conocimiento de directores, ayudantes, preparadores, etc.:

Sopranos: Se creen las divas del coro, el centro del universo, demandando la mayor atención de director y coreutas. Vestidas con minifaldas y sugerentes colores, lucen fastuosos collares y grandes aros. Son las que siempre alargan la nota final aguda un poco más allá del corte del director. Se quejan si la partitura no incluye agudos, para lucir sus estentóreas voces, pero protestan contra el compositor y/o el director porque creen que están contra ellas por hacerlas cantar tan alto. Critican a las contraltos por desfachatadas e irresponsables, reniegan de los tenores porque en algunos pasajes llegan a taparlas e ignoran a los bajos. Protestan porque los tenores deshacen sus elaborados peinados con las carpetas desde atrás. Cuando llegan tarde al ensayo, hacen su entrada triunfal con el mayor ruido posible, tratando de que no pase desapercibido su majestuoso ingreso.

Contraltos: Se creen las más importantes, porque de ellas depende toda la sonoridad armónica del coro. Se visten con jeans, blusas sueltas (que disimulan algunos kilitos de más) y aros en orejas, cejas, ombligos, etc. Ellas estiman que sus partes siempre son las más difíciles, o que las partes de las otras voces son extremadamente fáciles y aburridas, por lo que se indignan con el compositor y/o arreglador por no tener compasión. Critican a las sopranos por agrandadas, compiten con los tenores porque pueden cantar más o menos las mismas notas pero con mejor sonido y se llevan bien con los bajos, dado que saben que, invariablemente, éstos les miran las colas desde atrás. Cuando no faltan a los ensayos, llegan infaliblemente tarde.

Tenores: Se creen los imprescindibles del coro ya que, como siempre son pocos, piensan que el director no podrá deshacerse nunca de ninguno de ellos. Elegantemente vestidos, en casos con corbata, asisten a los ensayos luciendo su mejor ropaje, relojes, anillos y pulseras. Se quejan de los compositores y/o directores por hacerles cantar tan agudo y compiten con las sopranos por quedarse con el solo que les permitirá lucir sus bien impostadas voces. Generalmente flirtean con las sopranos (nunca lo harían con una contralto) y se burlan socarronamente de los bajos, ya que no comprenden cómo puede resultarles atractivo cantar con inalterables saltos de 4tas. y 5tas. durante 40 compases. Cuando van a los ensayos no suelen llegar tarde, pero solamente el 20 % de los ensayos anuales pueden hacerse con la presencia de todos los tenores.

Bajos: Se creen la base inexorable del coro, ya que piensan que en ellos se sustentan el ritmo y la afinación de todos los demás. Se visten con coloridas camisas sueltas y pantalones anchos. Difícilmente se quejen de que sus partes sean demasiado agudas o demasiado graves, ya que todo lo encaran con sus estruendosas y atormentantes voces, que requieren la constante atención del director para bajar su volumen. No podrían llevarse bien con las sopranos, piropean a las contraltos y se mofan de los tenores, ya que sostienen que ningún hombre que pueda darse de tal podría cantar con esa voz tan afeminada. Son generalmente cumplidores con la asistencia y los horarios, pero cuando dan una opinión no hay forma de no enterarse.